sábado, mayo 23, 2015

Nuestra opinión en papel


 "Liberar a los derechos sociales del empleo"

En el interior de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) y en otras organizaciones sociales llevamos tiempo dialogando lo que es el trabajo y lo que es el empleo. Como fruto de esos diálogos queremos exponer a la opinión pública, en síntesis, esta reflexión para contribuir al debate y toma de postura.

En nuestra sociedad, el disfrute de los derechos sociales está vinculado a tener o no tener empleo y éste es hoy demasiado escaso y precario, por lo que el número de personas y familias que están perdiendo o tienen peligro de perder el acceso a esos derechos es muy elevado.

Lo vemos en la multitud de familias que son desahuciadas de sus viviendas o pueden serlo en breve.

Lo vemos en los jóvenes, que estando más preparados que nunca, no tienen empleo o el que tienen es tan inestable y precario que no les permite una vida independiente de sus padres y formar su propio hogar.

Lo vemos en tantos jubilados y pensionistas que tras muchos años de trabajo, la pensión no les da para llevar una vida digna y sin apuros, mientras ven cómo su cuerpo se deteriora, haciéndoles cada vez más dependientes y necesitados de ayuda. 

Lo vemos en parados de larga duración, con una edad en torno a los 50 años, que subsisten o malviven con indecentes trabajos en la economía sumergida o con pequeñas ayudas y que su perspectiva de futuro no alcanza a tener una base de cotización que garantice una pensión digna en su vejez.

martes, mayo 19, 2015

SIN FAMILIA, SIN TRABAJO


 Evangelio en la calle 

Observo familias en las que se dan buen entendimiento y ayuda mutua en medio de las dificultades de la vida. Su unión es una gran fuerza entre tantas adversidades especialmente ante la falta de trabajo y de derechos sociales. El paro destroza a algunas de ellas.
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Veo otras en las cuales alguna parte o todas tienen trabajo (o pensión). La realización personal, ganas de vivir, cansancio, reconocimiento social y la aportación necesaria para satisfacer las necesidades les viene de su trabajo. A veces, el individualismo y la competencia les juegan una mala partida.
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Miro a tanta gente que se encuentra sola a su pesar y sin pretenderlo: Sin familia. Le salieron las cosas mal o son emigrantes que tienen la familia lejos (recuerdo ahora a mis conocidos). Algunos de ellos viven en paz, otros, desajustados, van de acá para allá, su casa es la calle, y su soledad, enorme.

Me detengo ante esos miles y millones que no tienen trabajo. No encuentran por más que buscan. Como mi vecino o el tuyo. Hasta llegan a acostumbrarse a vivir sin trabajar ¡Qué horror! ¡Qué pena de sociedad que deja en la cuneta a sus hijos más necesitados!

Me queda otra constatación: La vida de aquellas personas que viven sin familia y sin trabajo. Todos observamos, vemos, miramos y nos detenemos (algunos quieren ocultarlo) ante tanta gente así. ¿Eso es vida? Los tenemos tan cerca… sin cariño, sin apoyo, sin reconocimiento social, lejos de los suyos, sin un euro, en el anonimato, indiferencia, olvido y hasta rechazo.

Contemplo, finalmente, el Evangelio como referente y aparece la Familia de Nazaret. Tuvo dudas (Mateo 1,19), padeció la emigración (Mateo 2, 13-21), fue presentada como signo de contradicción (Lucas 2,34) y se ganó el pan con el sudor de su frente (Marcos 6,3). Familia, trabajo y lucha fueron sus credenciales.

¿Los que tenemos familia y/o trabajo podemos convertir nuestra acción de gracias a Dios en la creación de una nueva sociedad, al estilo de Jesús, en la que no tengan cabida los sin familia o/y sin trabajo?


¡Qué gran tarea!



Antonio Hernández-Carrillo
"TU" número 162

domingo, mayo 17, 2015

Nuestra opinión en papel


 "REFLEXIÓN SOBRE LAS ELECCIONES"

Este año son varias las citas que tenemos con las urnas. La propaganda y las estrategias electorales serán incesantes, como las promesas, discursos y programas con los que unos y otros nos querrán convencer de que tienen la solución a muchos de los problemas que vivimos. Lejos de querer dirigir el voto a una u otra opción, la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) quiere estimular la deliberación personal y comunitaria para ayudar en el ejercicio informado y responsable de un derecho duramente conquistado y tan trascendental para la convivencia en democracia.

Esta reflexión no debería ser algo exclusivamente personal, también ha de ser una reflexión comunitaria, en diálogo con otras personas, enraizada en la realidad sufriente que permita el contraste de opiniones y posturas, para discernir con la ayuda de los demás lo que el momento requiere para transformar todo aquello que nos impide vivir como verdaderos hijos de Dios.

En los últimos años se ha registrado un incremento de la desigualdad que ha convertido a España en el país de la OCDE donde más ha crecido la brecha entre ricos y pobres. Pero la consecuencia más alarmante de todas las políticas aplicadas es que el 28,1% de la población se encuentra hoy en riesgo de pobreza y exclusión social; tres millones de personas están en situación de pobreza severa. El 1% más adinerado posee lo mismo que el 70% de la población que menos tiene. En España los trabajadores pobres representan ya el 12,3% de la población ocupada. 700.000 jóvenes españoles (más de la mitad con estudios universitarios) han emigrado a otros países europeos desde el comienzo de la crisis. El 51,8% de los jóvenes está desempleado. Hay en España 5 millones y medio de desempleados (23,7% de la población), de los cuales 2.400.000 son de muy larga duración y un millón de larga duración. Hay 740.000 hogares que no perciben ningún tipo de ingreso. Casi 249.000 familias han sido desahuciadas desde el 2011. En enero de 2015, el 91% de los nuevos contratos fueron eventuales.