jueves, febrero 09, 2017

En torno al futuro del trabajo y de los desempleados.


Nuestra opinión en papel



Nos hemos acostumbrado a hablar de millones de parados (más de 12 millones en la Unión Europea) de los cuales, el 62% lleva más de dos años seguidos en paro. En España, la EPA de octubre del pasado año daba la cifra de 4.320.800 personas desempleadas.

La OIT, en su informe “Perspectivas sociales y del empleo en el mundo” dice que para 2019 serán 212 millones las personas desempleadas, frente a los 201 millones actuales.

Los datos parecen poner de manifiesto que cada vez son más los solicitantes que no consiguen acceder a un puesto de trabajo, lo que nos lleva a una situación nueva: “la existencia irreductible de una población compuesta por millones de personas que están fuera del trabajo, a pesar de las múltiples tentativas desplegadas en el nivel de las políticas de empleo y del tratamiento social de la desocupación, y a pesar también de las alternancias políticas” (Robert Castel)

Según Eurostat, cada año, una quinta parte de los Parados de Larga Duración (PLD) se desmoralizan tras infructuosos esfuerzos en busca de empleo, pasando a una situación de inactividad y no participación en programas de activación para el empleo. El problema fundamental con el PLD es que el hecho de estar desempleado, que debería ser una situación pasajera, pase a ser un estado permanente para millones de personas excluidas del trabajo.

Ante esta situación, la Iglesia defiende que el trabajo es una dimensión fundamental de la persona.

Siendo así, el trabajo, debe ser valorado por lo que aporta al trabajador en su proceso de humanización, en su proceso de construirse en coherencia con el ser que le ha sido dado. Ésta actividad creadora también tiene una importante dimensión social, porque además de procurarse el pan cotidiano, contribuye “al continuo progreso de las ciencias y de la técnica y, sobre todo, a la incesante elevación cultural y moral de la sociedad en la que vive en comunidad de hermanos” (Laborem Exercens 1).

Tomando la realidad actual, creemos necesario repensar el trabajo. No podemos permitir que tantas personas se vean privadas de la posibilidad de ejercer su vocación colaborando al desarrollo de la humanidad, mediante la creatividad y el don. Necesitamos avanzar hacia un trabajo que ayude a construir relaciones de comunión, ya que todo trabajo se hace con alguien y para alguien y en todo trabajo se establecen relaciones humanas, que pueden ser de colaboración o de conflicto. Relaciones mediadas por la voluntad y la libertad de la persona.

Para ello, vemos necesario: fomentar actitudes de austeridad que nos lleven a compartir la vida y la lucha de los sin trabajo. Comprender lo que significa hoy la justicia peleando por más trabajo y mejor trabajo. Recuperar el valor del trabajo más allá del empleo: Distribuir de manera justa y digna el empleo y reconocer socialmente todos los trabajos de cuidado necesarios para la vida humana. Generalizar la participación de los frutos del trabajo. Romper la actual lógica de pensar y organizar el trabajo poniendo en el centro a la persona, no la economía y los intereses de unos pocos. Y repensar la empresa, que genere trabajo respetando el tiempo personal, de descanso, familiar y espiritual.

Todos tenemos la obligación moral de cargar con los arrojados a las cunetas y de curar sus heridas. Y debemos luchar por un trabajo decente, “que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer…” (Caritas in Veritate. 63).


Carmen Castañeda Pérez
Militante Hoac de Granada
Publicado en Ideal de Granada ( 7/2/17)

miércoles, febrero 08, 2017

TE OFRECEMOS TODO EL DÍA


 Evangelio en la calle.


Delante de mí tengo el librito: Te ofrecemos todo el día, editado por Ediciones HOAC y que escribí a petición de la Comisión Permanente de la misma HOAC. Yo ya he recibido el premio (o mejor, la bendición y gracia) a mi trabajo al ir desgranando y profundizando, una a una, las pequeñas oraciones que constituyen la Oración a Jesús Obrero, que es parte de nuestra vida y de la vida de la JOC y de tantos cristianos.

Como digo en la presentación, es una gran oración de acción de gracias, ofrecimiento y petición en el sentido más evangélico y en la línea de la mejor tradición de la Iglesia. Pero, bueno, no solo ya recibí la bendición al escribirlo, sino que volvió a descender sobre mí cuando leí el prólogo de nuestro amigo, hijo de militante de la HOAC y obispo de Mondoñedo-Ferrol, Luis Ángel. ¡Con qué unción explica él cómo reza nuestra Oración! Merece la pena leerlo una y otra vez.

La cosa no queda ahí sino que al final un grupo de militantes nos cuentan su experiencia al rezarla. ¡Qué riqueza y variedad! Muchos cristianos y cristianas la tenemos inseparablemente incorporada a nuestra vida. ¡Tú estás o puedes estar entre ellos, sin duda! El epílogo de nuestro amigo y teólogo Jesús va en la misma dirección. Ediciones HOAC con la presentación sencilla y esmerada ha hecho posible el texto. También me fueron muy útiles las aportaciones de Rafael D., Fernando D., Coqui y Serafín.

Pero el agradecimiento mayor va dirigido especialmente a todos vosotros y vosotras que rezáis y lucháis gratuitamente sin esperar puestos de honor, ni dinero ni prestigio porque ya habéis recibido vuestra recompensa con creces, ya que el Señor Jesús os ha colmado de dignidad obrera y cristiana. ¿Qué más se os puede dar? Vuestra oración no es una cosa y la vida, otra, no. Cada reunión, pequeña lucha, oración, “cada día es para vosotros una nueva creación del universo” (Guillermo Rovirosa).

Uno de nuestros milagros es la Oración a Jesús Obrero. Pero nos faltan muchos más.

Antonio Hernández-Carrillo
 "TU" número 175 

lunes, febrero 06, 2017

Gesto de la Hoac de Granada en el Chaparral


 
Un mes más, la HOAC de Granada dentro de la campaña que venimos realizando junto a toda la HOAC a favor de "un trabajo digno para una sociedad decente", realizamos el gesto de denuncia y solidaridad, esta vez junto a la comunidad parroquial de S. isidro en el Chaparral Granada.

Durante la celebración de la Eucaristía con una Iglesia llena a rebosar de matrimonios, niños y feligreses en general la HOAC ha expresado como la Iglesia y la comunidad parroquial, no puede estar al margen de aquellas personas que sufren las consecuencias del desempleo, el trabajo precario o el sufrimiento de aquellos trabajadores que a pesar de tener trabajo no salen del umbral de la pobreza. Se recordaba en distintos momentos como el Papa Francisco nos dice, que cuando no hay trabajo a la persona, se le roba su dignidad.

Los niños atentos a la celebración que se realizaba han sabido expresar como el principal problema que tienen hoy las personas en nuestra sociedad, es el paro y han gritado y leído el slogan de nuestra pancarta " trabajo digno para una sociedad decente" , comprometiéndose a estar cercanos a esos otros niños, que en sus familias sufren las consecuencias de esta lacra injusta. También en la homilía de la Eucaristía presidida por el consiliario de la HOAC, en la acción de gracias y finalmente invitados por el párroco de esta parroquia, Juan Enrique, se ha invitado a reflexionar y a preguntarnos por qué ocurre esto así, como a comprometernos por revertir esta situación. Hemos quedado para reunirnos y seguir profundizando sobre este tema, el sábado día 11.

También el próximo jueves día 9 de febrero haremos esta misma reflexión con grupos parroquiales de la Chana, otro parroquia situada en uno de los barrios obreros de Granada.
Finalmente el 26 de este mismo mes de febrero, realizaremos un nuevo gesto solidario en la Parroquia de Santo Tomás de Aquino de Granada capital, celebrando posteriormente otro nuevo encuentro con aquellas personas interesadas en seguir profundizando en este tema y en la aportación que se nos hace desde la Doctrina Social de la Iglesia al respecto.

Para terminar con las actividades de la HOAC diocesana de este mes, el día 21 de febrero celebraremos la presentación del libro “te ofrecemos todo el día” orando en el mundo obrero, cuyo autor es Antonio Hernández-Carrillo. Dicha presentación será en el Centro Suárez (Calle Marques de Falces, 10) a las 8 de la tarde.

Las tres primeras fotografías corresponden a la parroquia de S Isidro del Chaparral, donde hemos celebrado hoy el gesto referido anteriormente, la 4ª y 5ª corresponden a la parroquia de Santa Micaela en el barrio de la Chana y la 6ª , la parroquia de Santo Tomás de Villanueva. La última fotografía es la invitación realizada para la presentación del libro recientemente editado por la HOAC.


- PARROQUIA DEL CHAPARRAL. GRANADA
  GESTO SOLIDARIO DE LA HOAC DE GRANADA JUNTO A LA
  COMUNIDAD PARROQUIAL DE S ISIDRO, 5 FEBRERO 2017



- PARROQUIA DE SANTA MICAELA. BARRIO DE LA CHANA. GRANADA
  REUNIÓN CON GRUPOS PARROQUIALES PAA REFELXIONAR SOBRE LA
  SITUACIÓN DEL MUNDO DEL TRABAJO EL DÍA 8 DE FEBRERO



- PARROQUIA DE SANTO TOMÁS DE AQUINO. GRANADA
  GESTO DE DENUNCIA Y SOLIDARIDAD DE LA HOAC JUNTO A LA
  COMUNIDAD PARROQUIAL
  DIA 26 DE FEBRERO 2017





viernes, enero 20, 2017

Trabajo y pobreza: acción política urgente.


Nuestra opinión en papel


    Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 27 de los estados miembros de la UE emprendieron 500 medidas de reforma del mercado laboral entre 2008 y 2013. Prácticamente ninguna resultó ser generadora de más empleo y en el 56% de las medidas, los trabajadores salieron perdiendo. Aunque el desempleo se reduce cuantitativamente, aumenta brutalmente el desempleo de larga duración. También los trabajadores pobres son más, y más pobres.

   Refiriéndonos a España, desde que comenzó la crisis el porcentaje de población en riesgo de pobreza o exclusión social ha ido aumentando progresivamente, pasando de un 24,7% en 2009 a un 29,2% en 2014, lo que se traduce en 13,6 millones de personas según recoge la Encuesta de Condiciones de Vida del INE (2014).

   Estos datos, sin entrar en más detalle, son para echarse a temblar. Mientras tanto nuestros dirigentes políticos siguen ensimismados mirándose el ombligo sin tomar medidas que permitan revertir esta gravísima situación que estamos viviendo, que lejos de remitir sigue creciendo.

   Por tanto urge actuar con prontitud para que esta situación revierta y permita ir saliendo de esta situación a millones de familias a las que hoy se les niega vivir con dignidad. En especial los desempleados de larga duración, los trabajadores pobres, las familias monoparentales, los niños, los inmigrantes y los refugiados. Ellos son, los pobres entre los pobres, los que más severamente están padeciendo esta situación, que no es nueva pero que con la crisis se ha agudizado.

   Pero esto no empezará a solucionarse si no ponemos en el centro de la economía a la persona y no el afán de lucro y la ganancia por encima de todo. Porque como dice el papa Francisco “Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonomía absoluta de los mercados y de la especulación financiera y atacando las causas estructurales de la inequidad, no se resolverán los problemas del mundo y en definitiva ningún problema. La inequidad es raíz de los males sociales” EG 202.

   Por ello es necesario actuar con urgencia para que esta situación tan grave empiece a revertir. Los partidos políticos, los sindicatos, las patronales y demás agentes sociales han de elaborar un plan de actuación que ponga en marcha medidas concretas que ayuden a cambiar la situación.

   Es necesario cambiar todas aquellas normas laborales que permiten y fomentan la precariedad laboral, que han quitado derechos básicos y fundamentales a los trabajadores y que hace posible que cientos de miles de trabajadores cobren un salario que está por debajo del umbral de pobreza.

   Hace falta subir mucho más el Salario Mínimo Interprofesional. No hay forma más eficaz de luchar contra la pobreza que dar un salario digno al trabajador.

   Hay que crear un sistema de protección infantil que permita a los menores en situación de pobreza tener un acceso gratis a la sanidad, a la educación, el cuidado, la vivienda digna y una nutrición adecuada.

   Es urgente mejorar los sistemas de protección social, con especial atención a los grupos de población en riesgo, parados de larga duración, trabajadores pobres, familias monoparentales, menores, inmigrantes y refugiados.

   Esta es la primera prioridad política hoy, empezar a paliar el drama que sufren cientos de miles de familias en nuestro país. Y para ello es necesario dignificar el trabajo. Como dijo el papa Francisco en el Parlamento Europeo en noviembre de 2014, “es necesario sobre todo volver a dar dignidad al trabajo, garantizando también las condiciones adecuadas para su desarrollo”.

Gonzalo Ruiz Ruiz
Militante de Hoac. Motril
Publicado en Ideal de Granada 16/01/2017


jueves, enero 19, 2017

El valor social de la misericordia #Editorial1591




Al terminar el Año de la Misericordia, el papa Francisco nos invita, en su carta apostólica Misericordia et misera, a continuar cada día en el empeño por «avivar el valor social de la misericordia» para mirar al futuro con esperanza. «Estamos llamados –nos recuerda Francisco– a hacer que crezca una cultura de la misericordia (…) en la que ninguno mire al otro con indiferencia ni aparte la mirada cuando ve el sufrimiento del hermano» (n. 20). Es urgente restituir la dignidad a tantas personas y construir una sociedad justa y fraterna (n. 19). Esta necesidad social reclama nuestra respuesta como Iglesia, de forma que «la conversión pastoral que estamos llamados a vivir, se plasme cada día, gracias a la fuerza renovadora de la misericordia» (n. 5), porque «el camino de la misericordia es el que nos hace encontrar a tantos hermanos y hermanas que tienden la mano esperando que alguien la aferre y poder así caminar juntos» (n. 16). «El carácter social de la misericordia obliga a no quedarse inmóviles y a desterrar la indiferencia y la hipocresía (…) para que la justicia y una vida digna no sean solo palabras bonitas, sino que constituyan el compromiso concreto de todo el que quiere testimoniar la presencia del reino de Dios» (n. 19).

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sábado, diciembre 24, 2016

NAVIDAD POR UN TRABAJO DIGNO


 Evangelio en la calle.


Navidad siempre será recuerdo,ternura y cercanía de ese NIÑO que nos enseña lo que es verdaderamente importante en la vida. Un NIÑO que nace en la pobreza más severa y que, sin embargo, es “camino, verdad y vida” (Jn 14,6) de la presencia de Dios en el mundo. Es la verdadera luz de la Navidad: “La gloria del Señor los envolvió con su luz” (Lc 2, 9). Con él empieza la posibilidad de la liberación más radical ya que sus señas de identidad son la bondad, paz y justicia (Isaías 11, 1-10).

Pablo dice en su Carta a Tito (2, 11-12: este texto se proclama en la Misa del Gallo, corazón de la Navidad): “Se ha manifestado la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres, ella nos enseña a renunciar a la vida sin religión y a los deseos del mundo y a llevar ya en el tiempo presente una vida sobria, justa y religiosa”. Este mensaje explica el fundamento, el quicio y la razón de ser de la Navidad. ¿Qué quiere decir? Digámoslo sencillamente en el sentido que el Papa Francisco le dio en la Misa del Gallo 2015 y en la perspectiva del “trabajo digno sociedad decente” (Campaña de la HOAC):

1º: Fomentar actitudes de sobriedad que nos lleven a compartir la vida y la lucha (¡ojalá hubiera más!) de los sin trabajo. 2º: Tener una gran comprensión de lo que significa hoy la justicia peleando por más trabajo y mejor trabajo y 3º: Entender la religiosidad como compasión ante el sufrimiento de tantas familias ahogadas por el peso del paro sin acostumbrarnos a que, por desgracia, vaya siendo tan normal.

Esta forma de celebrar la Navidad no tiene nada que ver, siguiendo el texto anterior de Pablo, con una vida acomodada “a los deseos de este mundo”, que no quiere decir otra cosa nada más que vivir abandonados a nuestros propios caprichos siguiendo los dictámenes del consumismo alienante.

¡Felices los que luchan por un trabajo digno en la Navidad y siempre!

Antonio Hernández-Carrillo
 "TU" número 173 

lunes, diciembre 12, 2016

Gesto de Acogida y Solidaridad de la Comunidad Parroquial de la Divina Pastora de Motril


En la tarde del sábado 10 de diciembre organizado por la Hoac en Motril, se celebró un Gesto de Acogida y Solidaridad de la Comunidad Parroquial de la Divina Pastora de Motril en defensa de un "Trabajo Digno para una Sociedad Decente" en el marco de la campaña que la HOAC viene realizando en todo el territorio nacional.

En un clima de cercanía y oración se realizó una concentración en la puerta de la Iglesia con el que la Comunidad Parroquial quiso expresar su acogida para a continuación pasar al interior y celebrar la Eucaristía compartída en torno a la exigencia de dignidad que supone un Trabajo Digno para una Sociedad Decente.
 


domingo, diciembre 11, 2016

Gesto de solidaridad y denuncia con los empobrecidos del mundo obrero en Granada


La HOAC de Granada celebra un nuevo gesto de solidaridad y denuncia con los empobrecidos del mundo obrero, en el marco de la campaña "trabajo digno para una sociedad decente".

Hoy hemos celebrado la Eucaristía con la comunidad parroquial de S. Antonio. Toda ella ha trascurrido en un clima de oración profundo, teniendo como hilo conductor la sociedad indecente en que vivimos, cuando se permite que el ser humano tenga un trabajo precario, se sea trabajador, pero no le permita el trabajo salir de la pobreza o se esté en el paro meses y meses, incluso años. Se recordaban las palabras de papa Francisco tanto en la munición de entrada como en la homilía, que lo peor no es "no tener para comer", sino que lo peor de eta situación actual es "no poder ganarse el pan con el sudor del trabajo", porque cuando esto ocurre, a la persona se le roba su dignidad, no cuenta para nada y se instaura la injusticia.

Por el contrario Jesús, el hijo de Dios, vino para instaurar su Reino aún no acabado. Durante su misión curó a los enfermos, devolvió la vista a los ciegos, sanó a los leprosos y estuvo cercano a los que sufren. Nosotros no podemos mirar para otro lado y como seguidores de Jesús debemos trabajar porque nuestro mundo se vaya abriendo camino el Reino de Dios un mundo donde todos tengan trabajo y donde se les permita vivir con dignidad. Solo así se irá construyendo su Reino.

Finalizamos la Eucaristía ofreciéndonos para todo lo que la comunidad parroquial pueda necesitar: charlas, materiales formativos, jornadas de DSI e invitando a participar el día 15 en una reflexión en dicha parroquia con el siguiente cuestionario:

  1. ¿Qué es para tí el trabajo digno?.
  2. ¿Te parece que una sociedad que deja sin trabajo a muchas personas o les da un trabajo indecente? ¿Por qué?
  3. ¿Qué puedes hacer tú o tu grupo para defender y desarrollar el trabajo digno?



domingo, noviembre 20, 2016

Granada: Gesto mensual por el Trabajo Digno



   Un mes más, los militantes de la HOAC de Granada hemos celebrado dentro de las actividades programadas en el marco de la campaña que venimos desarrollando con el lema "trabajo digno para una sociedad decente", nuestro gesto solidario. Esta vez lo hemos compartido con la comunidad parroquial de Espíritu Santo. Inicialmente hemos realizado una concentración denuncia, en clima de oración en la puerta de la parroquia y luego hemos celebrado la Eucaristía.

    La Iglesia este domingo celebra el día de Cristo Rey. Un Rey, que es Dios y es hombre y que opta por los que sufren, por los pobres, por los despojados del trabajo, por los deshauciados, por los inmigrantes.... ese es el Rey en el que creemos los cristianos y no en un rey del oro, el poder y el dinero. Hemos denunciado en ese contexto, la situación injusta que viven tantos trabajadores a los que se les niega el trabajo, o se le ofrece en condiciones precarias. Con las palabras del papa Francisco, cuando dice " que a quien se le priva del trabajo o se le da en esas condiciones, se le roba la dignidad" hemos profundizado en qué significado tiene esto para cada uno de nosotros. Hemos invitado a que participen de nuestra campaña compartiendo con nosotros su opinión sobre un pequeño cuestionario que hemos entregado a la salida de la Eucaristía, con las siguientes preguntas:  
  1. ¿qué es para tí el trabajo digno?  
  2. ¿te parece digna una sociedad que deja sin trabajo a muchas personas o les de un trabajo indecente? ¿ por qué?  
  3. Qué puedes hacer tú o tu grupo para defender y desarrollar el trabajo digno?. 
     Finalmente hemos invitado el próximo día 24 de noviembre a que participen en un encuentro donde se dialogará sobre todas estas cuestiones con los participantes de los grupos parroquiales.






sábado, noviembre 12, 2016

ASÍ, SETENTA AÑOS

 Evangelio en la calle


“No se enciende la lámpara para taparla con un vasija de barro” (Mt 5,15).
 

La HOAC (año 1946) no podía ser para recluirla en los escondites de las sacristías o en las cúpulas de los templos, ni para encerrarla en los espacios sagrados. Tampoco podía ser un aire tan, tan puro que rehuyera toda contaminación humana como si la confrontación con el mundo perjudicara sus intereses. Ni podía encaramarse en los muchos enredos de unas retorcidas oraciones pendientes de las nubes del cielo. No. Es que aquellos rezos no recogían las situaciones sufrientes de tantos y tantos obreros.

Este proyecto, con ya setenta años de vida, era imposible que se aposentara en los torreones amurallados de los bien-pensantes del orden en medio de tanto desorden. Mucho menos era imaginable que este patrimonio de los pobres se lo apropiaran otros para realizar sus beneficencias.

Por el contrario, “la lámpara se pone sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en la casa” (Mt 5,15).

Entonces y solo entonces, cuando el Evangelio baja a la calle, al obrero y al bullicio de la gente es cuando es lo que debe ser: luz. El Evangelio empieza a cumplir su misión en el mismo momento que toma posesión de lo que le pertenece por naturaleza: la intemperie de la vida.

El mensaje entrelazado entre la vida y la muerte, la palabra derramada a lo ancho y a lo largo de las relaciones sociales y obreras, el militante bajado a las arenas movedizas del trabajo y de la lucha… era y es la HOAC.

“Señor, que me sienta capaz de luchar. Que pueda, en cualquier tiempo, coger el látigo y arrojar a los mercaderes del templo. Porque tu templo no es solo la Iglesia. ¿No se lo dijiste a la samaritana? Tu templo son las fábricas, los despachos, los talleres –el lugar desde donde rezamos–. Y hay hombres que han convertido la casa de Dios en cueva de ladrones. Que me sienta capaz de vencerlos” (G. Rovirosa: Obras Completas V pág. 479)).

¡Gracias, Señor, por lo que han dado de sí esos setenta años; que den mucho, mucho más!

Antonio Hernández-Carrillo
 "TU" número 173 

domingo, noviembre 06, 2016

AHORA MÁS QUE NUNCA. EN NOVIEMBRE SE CUMPLE EL 70 ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE LA HOAC


Nuestra opinión en papel



     Siete décadas, 70 años de vida eclesial encarnada en el mundo obrero y del trabajo. Porque si algo ha querido ser la HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) es vida cristiana eclesial en medio de la realidad sufriente del mundo obrero y del trabajo. Como escribió Rovirosa, nuestro primer militante, “la lucha de la HOAC se encamina, en primer lugar, a que todo obrero recobre la conciencia de su dignidad de hombre y de obrero a la luz de Cristo”. “No se enciende la lámpara para taparla con un vasija de barro” (Mt 5,15). La HOAC (año 1946) no podía ser para recluirla en los escondites de las sacristías o en las cúpulas de los templos, ni para encerrarla en los espacios sagrados. Tampoco podía ser un aire tan, tan puro que rehuyera toda contaminación humana como si la confrontación con el mundo perjudicara sus intereses.

     Este proyecto, con ya setenta años de vida, era imposible que se aposentara en los torreones amurallados de los bien-pensantes del orden en medio de tanto desorden. Mucho menos era imaginable que este patrimonio de los pobres se lo apropiaran otros para realizar sus beneficencias. Por el contrario, “la lámpara se pone sobre el candelero para que alumbre a todos los que están en la casa” (Mt 5,15). Entonces y solo entonces, cuando el Evangelio baja a la calle, al obrero y al bullicio de la gente es cuando es lo que debe ser: luz. El Evangelio empieza a cumplir su misión en el mismo momento que toma posesión de lo que le pertenece por naturaleza: la intemperie de la vida. El mensaje entrelazado entre la vida y la muerte, la palabra derramada a lo ancho y a lo largo de las relaciones sociales y obreras, el militante bajado a las arenas movedizas del trabajo y de la lucha… era y es la HOAC.

     En la Diócesis de Granada está presente la HOAC casi desde sus comienzos. Nuestra presencia militante, apenas sin hacer ruido, como el grano de mostaza y la levadura del Evangelio, ha empapado y sigue empapando de dignidad evangélica la realidad, a veces tan difícil, del mundo obrero de muchos barrios y pueblos granadinos. Estuvimos y estamos, codo a codo, en las angustias, luchas y esperanzas de nuestros compañeros y compañeras de trabajo.

     Nuestra gratitud quiere mirar al presente y al futuro y transformarse en respuesta decidida y reafirmada de continuidad con ese servicio y esa vida encarnada. “Ahora más que nunca” es el lema que Rovirosa adoptó en unos momentos difíciles y de profunda experiencia de la propia debilidad, poniendo toda su confianza en Dios.

     Hoy el mundo obrero y del trabajo cercano y lejano sufre una situación difícil, con tantas personas y familias privadas de trabajo digno, despojadas de sus derechos más básicos y que no pueden vivir y ser con la debida dignidad. La idolatría del dinero devora personas y demuele la dignidad del trabajo. Hoy más que nunca es fundamental el empeño por afirmar la dignidad del trabajo y luchar por el trabajo digno. Ahora más que nunca el mundo obrero y del trabajo, y por extensión el conjunto de nuestra sociedad, necesitan de la pastoral obrera de toda la Iglesia, a cuyo servicio quiere seguir entregándose la HOAC desde su identidad de Acción Católica.




Antonio Hernández Carrillo
Consiliario Hoac de Andalucia
Publicado en el Ideal de Granada 6/11/16


jueves, octubre 13, 2016

QUE TU REINO SEA UN HECHO EN LAS FÁBRICAS, TALLERES…

 Evangelio en la calle


“Nos despidieron hace años de la fábrica y metieron a otros con muchísimos peores horarios, descansos y salarios”. “Trabajo estresada por tanta gente a la que quisiera atender con más tranquilad y no puedo”. “Me siento realizada en la oficina dedicándome al servicio de información, porque es mi vocación”. “Trabajo desde las nueve de la mañana hasta la doce y me pagan a dos euros la hora”.

Desde estas y otras situaciones de trabajo deseamos vivamente que “el Reino de Dios sea un hecho”.

El Reino de Dios constituye el mensaje central de Jesús de Nazaret. Esta expresión (Reino) se repite más de cien veces en el Evangelio. “Después que Juan fue arrestado, marchó Jesús a Galilea, proclamando la Buena Noticia de Dios. Decía: Se ha cumplido el plazo y está llegando el Reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio”. (Mc 1, 14-15). Se trata de un proyecto de liberación total. Con la llegada de Jesús (y de su Reino) se hace presente la voluntad misericordiosa de Dios que se opone a cualquier forma de esclavitud. Además, se manifiesta sin alardes ni espectáculos: “Está dentro de vosotros” (Lc 17, 20-21). Aparece como humilde semilla (Mc 4, 26-27). En este Reino prevalece la bondad de Dios sobre todo mérito (Mt 20, 1-16), los pobres son los primeros invitados (Mt 5, 3) y, por eso, lo deseamos y suplicamos en el Padre Nuestro (Mt 6, 10).

“Que tu Reino sea un hecho en los lugares de trabajo” significa, por tanto, que dejándonos llevar de la bondad del Reino en el trabajo y asemejándonos a Cristo Obrero (Mc 6,3), luchemos para que los trabajadores y las trabajadoras seamos respetados en los descansos y horarios, para que no se trabaje de manera estresada, para que no se pague esa ridiculez escandalosa de dos euros a la hora, para que se dé y disfrute con el trabajo (tarea creadora) con vocación, bien hecho y al servicio de los demás, en definitiva, para que el trabajo sea digno en una sociedad decente.

“Que tu Reino sea un hecho en…”


Antonio Hernández-Carrillo
 "TU" número 172 

miércoles, octubre 05, 2016

Jornada Mundial por el Trabajo Decente


Nuestra opinión en papel


   El 7 de octubre se celebra la Jornada Mundial por el Trabajo Decente. Desde el pasado año, un grupo de organizaciones de inspiración católica y congregaciones religiosas presentes en España y a nivel internacional hemos puesto en marcha una red de trabajo con el objetivo de situar en la primera línea de las agendas de nuestras entidades la necesidad de un trabajo decente para todas las personas.

    Nuestro precedente fue la reunión celebrada en Roma los días 29 y 30 de abril de 2014, en la que estuvieron presentes representantes de nuestras coordinaciones internacionales, las autoridades de la Santa Sede y los líderes de la Organización Internacional del Trabajo, con el objetivo de colocar explícitamente el “trabajo decente para todas las personas".

   Tal y como afirma el Papa Francisco, “Es necesario reafirmar que el trabajo es una realidad esencial para la sociedad, para las familias y para los individuos, y que su principal valor es el bien de la persona humana, ya que la realiza como tal, con sus actitudes y sus capacidades intelectuales, creativas y manuales. De esto se deriva que el trabajo no tenga sólo un fin económico y de beneficios, sino ante todo un fin que atañe al hombre y a su dignidad. ¡Y si no hay trabajo esa dignidad está herida!”

    Que nos quede claro qué es un trabajo decente: significa un trabajo que, en cualquier sociedad, sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer, un trabajo libremente elegido, que asocie efectivamente a los trabajadores, hombres y mujeres, al desarrollo de su comunidad, un trabajo que haga que los trabajadores sean respetados, evitando toda discriminación, un trabajo que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar, un trabajo que consienta a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz, un trabajo que deje espacio para reencontrarse adecuadamente con las propias raíces en el ámbito personal, familiar y espiritual, un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación,…

    Pero, ¿qué significa hoy defender el trabajo decente?. Significa romper la actual lógica de pensar y organizar el trabajo poniendo en el centro a la persona, no la economía y los intereses de unos pocos. Plantear el sentido y el valor del trabajo más allá del empleo, distribuir de manera justa y digna el empleo y reconocer socialmente todos los trabajos de cuidado necesarios para la vida humana, luchar por condiciones dignas de empleo (sin la lucha por la afirmación de los derechos de las personas en el empleo no es posible humanizar el trabajo), articular de forma humanizadora el trabajo y el descanso y luchar por la defensa de los derechos humanos y desvincular derechos y empleo.

    Es ineludible poner en primera línea de las agendas de nuestras organizaciones la necesidad de un trabajo decente para todas las personas. Debe estar en la agenda política, en las agendas de las entidades sociales y empresariales, en nuestras agendas personales… y también en las propuestas de nuestra Iglesia.

    Todos estamos llamados a visibilizar y denunciar, a través de todos los medios al alcance, la situación de desigualdad en el acceso al trabajo decente y la negación de dignidad que esto supone. Todos y todas podemos hacer algo desde nuestras organizaciones, parroquias o lugares de compromiso.

    Os invitamos a unirnos a nosotras y nosotros el viernes siete de octubre en la parroquia de San Miguel Arcángel del barrio del Zaidín. A las seis y media de la tarde tendremos un gesto público y a las siete y media celebraremos la eucaristía. Tantos creyentes como no creyentes tienen su momento para unirse por un Trabajo Digno.




Carmelo Donado Campos

Presidente de la HOAC de Granada y miembro de la plataforma eclesial

“Iglesia unida por un trabajo decente”

(Publidado en IDEAL de Granada 4-10-16)

 

domingo, septiembre 18, 2016

Iglesia por el trabajo decente | #Editorial1587



En el año 2000, con motivo del Jubileo de los Trabajadores, Juan Pablo II hizo un llamamiento en favor de una coalición mundial en defensa del trabajo decente, apoyando así la iniciativa de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Toda la Iglesia debe implicarse en este empeño, pues la afirmación de la dignidad de la persona en el trabajo es misión propia de la Iglesia en razón de su fidelidad a Cristo en los pobres (Laborem exercens, 8). Benedicto XVI (Caritas in veritate, 63) reafirmó ese mismo planteamiento, subrayó lo que significa el trabajo decente para personas, familias y sociedad. Y destacó el valor central del trabajo digno para construir una sociedad fraterna. Francisco insiste constantemente en la importancia decisiva de la dignidad del trabajo y del trabajo digno para la realización de la dignidad humana, la lucha contra la pobreza y la configuración de una sociedad que, con el trabajo de las personas, cuide la vida de todos y la casa común, realizando así la vocación humana (Laudato si’, 128). También los obispos españoles (Iglesia, servidora de los pobres, 32) han subrayado que lograr un trabajo digno debe ser empeño de todos, empeño que reclama la implicación activa de las comunidades cristianas, en razón de la caridad y la justicia.

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sábado, junio 25, 2016

TRABAJO Y DESCANSO


Nuestra opinión en papel
Rafael Martínez Martínez


Ya huele a verano, se acercan las vacaciones. Se vuelve a escuchar en la calle: “Yo quiero el trabajo de un cura, el sueldo de un ministro, y las vacaciones de un maestro”.

El “dicho” encierra, sin duda, el deseo de algunos derechos intrínsecos de cualquier actividad laboral. Todas las personas necesitamos un trabajo que nos permita vivir dignamente y mantener a nuestra familia. También puede reconocer la importancia del trabajo para la propia realización, para el servicio de los demás. Y por supuesto, la necesidad del descanso y del tiempo de ocio, personal y comunitario.

El Papa Francisco en su discurso al personal del Instituto Nacional Italiano de la Seguridad Social (7-Nov-2015) dice: “Dios llamó al hombre al descanso y Él mismo quiso ser partícipe de este el séptimo día. Por lo tanto el descanso, en el lenguaje de la fe, es al mismo tiempo dimensión humana y divina… La exigencia de «santificar» el descanso—que se repite semanalmente el domingo— se une a la de un tiempo que permita ocuparse de la vida familiar, cultural, social y religiosa”.

Y es que, hacer realidad el derecho al descanso, ha sido uno de los grandes logros de la lucha del movimiento obrero que no podemos ni debemos olvidar. Y menos en estos tiempos, en que puede parecer más un privilegio de algunos que un derecho de todos y todas las trabajadoras.

lunes, junio 20, 2016

NUESTRAS ALEGRÍAS Y NUESTRAS PENAS

 Evangelio en la calle



La alegría brota, cuando en contacto con las profundidades de la vida, nos dejamos liberar de la tristeza, vacío interior y aislamiento y buscamos afanosamente la belleza, la justicia y la verdad. Esa misma búsqueda adquiere nuevos horizontes en el encuentro con Jesucristo,  empeñado y encarnado en la liberación de los pobres. El libro de los Hechos de los Apóstoles cuenta que en la primera comunidad “tomaban el alimento con alegría” (2,46), que por donde los discípulos pasaban, había “una gran alegría” (8,8), que ellos, en medio de la persecución, “se llenaban de gozo” (13,52). Narra también que un eunuco, apenas bautizado, “siguió gozoso su camino” (8,39) y que el carcelerose alegró con toda su familia por haber creído en Dios» (16,34).


 Nuestras penas aparecen cuando somos cómplices en el consumo de tanta oferta que nos introduce en el individualismo que sale de un corazón cómodo y avaro. Nuestras tristezas se muestran cuando nos encerramos en nuestros propios intereses sin dejar espacio a las necesidades de los más humildes y  sin palpitar por el entusiasmo de hacer el bien. ¡Qué pena damos cuando estamos quejosos, resentidos, sin vida!


A veces, la tristeza acude a nuestro corazón por otras causas: la enfermedad nuestra o del amigo o familiar, el despido del trabajo de un compañero, el fracaso de una protesta justa… razones totalmente humanas. Y qué bien hacen aquellas y aquellos que poco a poco van convirtiendo esas situaciones en posibilidades de buscar el bien, luchar por una sociedad justa y serenar el ánimo: “convertir la calle en el Evangelio de la alegría”. De eso se trata. ¡Cuántas personas conocemos así! Dios nos ha dado capacidad  a nosotros mismos para convertir las penas en alegrías.


En esa dirección van estas palabras que pone el Evangelio de Juan en boca de Jesús en momentos de dolor y duelo: “Os he dicho estas cosas para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría sea plena (15,11). “Estaréis tristes, pero vuestra tristeza se convertirá en alegría” (16,20).


Convertir las penas en alegrías: ¡Qué gran camino!


Antonio Hernández-Carrillo
 "TU" número 171